Al mirar atrás en la lejanía de un pasado triste y turbulento, golpeado por las paredes del odio y el resentimiento.
Hoy se puede comprender que la vida ofrece mil maravillas, no estamos dispuestos a mantener cerradas las puertas de nuestra existencia por una simple tontería...
Sí, a muchos nos tocó sufrir las inclemencias de una existencia vacía; pero a fin de cuentas, cuando sumas y restas, visualizas todo lo que padeciste en la vida.
¡Si de esas caídas no hemos aprendido a levantarnos, entonces no hemos hecho nada por nosotros mismos! Simplemente estuvimos pasando por una existencia absurda, sin fines, metas, sueños ni anhelos.
No obstante, cada experiencia cuenta; deja una lección activa o un aprendizaje inolvidable, llenando nuestros labios para gritar al mundo:
"¡Hoy decidí vivir!".
Elegimos vivir creando, y correr libres de las ataduras que nos impusimos por ser indecisos o sentirnos incapaces. Por ellos cuando pregonamos con vos álgida y plausible.
“Hoy decidí vivir”, porque abrí los ojos a un mañana que siempre estuvo frente a mí y que, por temor a las adversidades, me tenía atada en vida.
“Hoy decidí vivir”, porque encontré esa mitad que complementa mi existencia llenándola de alegría; esa que brinda paz, calma mis voluntades y que, cuando estoy llena de ira, con un beso me llena de energía.
“Hoy decidí vivir”, porque comprendí que eres parte del alimento que nutre mi día a día; porque has sido mi medicina en momentos de terrible agonía.
Definitivamente... hoy decidí vivir por mí misma, pidiéndole a Dios que, desde la estrella más grande, nos bendiga.
Como verás, el simple hecho de estar viva y con la plena voluntad de encaminarnos en la vida junto al gemelo o gemela de nuestra alma, ya hace que nuestros días sean grandes y especiales.
Somos dignos de recibir la dicha, la alegría y las oportunidades positivas; de brindar cariño y amor sincero, dar un paseo a la luz de la luna, besarnos en una calle oscura o poseernos con pasión bajo las estrellas...
Esto nos permite alejarnos de la melancolía, disipar la tristeza e ignorar lo incómodo. Por ello y más, hoy es un buen día para decidir vivir con esperanza, fe y los brazos abiertos a las oportunidades.
“Hoy decidimos... VIVIR”: Porque encontramos nuestro poder interno y sacudimos el letargo que nos consumía.
Porque trazamos nuevos proyectos con el deseo de cumplir los sueños, amar libremente, o porque “la vida es hermosa”.
Es obligatorio vivirla con alegría, aprender con sabiduría, y abrirse de brazos a los regalos de la vida.
La vida es una sola:
“Debemos ser felices más allá de lo efímero”
Comentario de Autora:
Este relato es una declaración de resiliencia y libertad. Una transición entre el dolor del pasado a la fuerza del presente con una honestidad que espero te inspire.
En mi relato intente representar la transición exacta: de un pasado tormentoso y oscuro a un presente dorado y lleno de luz. También esa sensación "del amanecer sobre el mar en calma".

