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MIS HISTORIAS Y LAS TUYAS.

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27 de marzo de 2026

Descuido Fatal... Parte Uno


Aquí comienza la historia, basada en hechos reales sobre el descuido fatal y sus consecuencias. 

La salud debería ser lo más importante para las personas, un cuerpo sano física y emocional, es la ventana para conquistar el mundo; según los deseos, sueños, metas, anhelos y objetivos de cada quien.





Un cuerpo enfermo, se convierte en una barrera para la superación; por ende, el triunfo se presenta lejano y sombrío, dando pie a la duda, la más oscura desesperación, sobre todo un desequilibrio generalizado.

Yo soy una de esos miles de personas en el mundo que no les gusta ir al hospital, mucho menos por una alergia o algo que se le parezca; ni que decir, de ese funesto acné que llegan a nosotros más en la adolescencia que la adultez.

No obstante, como una de esas loterías de la vida a mi me tocó, después de mis cuarenta, pero mi ignorancia tenía un alto precio que pagar y mi terquedad mucho más.

Cinco años atrás, un día cualquiera en mi vida aventurera, emergieron tres granitos en mi mejilla derecha; al siguiente se convirtieron en diez, gracias a la insolencia de mis manos alocadas y sin control.

Esas manos imprudentes mías, parecían atraídas como un imán a mi supuesto acné; donde tocar, hurgar, rozar o frotar mis mejillas era una necesidad imperante de mis uñas largas.

Un círculo vicioso que me atrapó entre sus garras, sin intención alguna de liberarme. Sin embargo, para el fin de semana como arte de magia se habían triplicado, corrido a la mejilla izquierda y de paso saltó a mi barbilla.

Quedé sorprendida ante la rapidez de reproducción. Verme al espejo era llorar sin consuelo, —la verdad es que en mi adolescencia jamás pasé por una situación como esa— mi rostro siempre fue tan suave como nalguitas de bebé.

Y a mis cuarenta y un poquito más de la nada vine a parecer de esta terrible enfermedad, aunque nunca fui vanidosa, pero el rostro es tu carta de presentación, más a un cuando trabajas con público.

El bochorno se apoderó de mi existencia, la depresión y el encierro se convirtieron en el pan de cada día; no recuerdo cuanto peso perdí durante el proceso. 

Mi madre bastante preocupada trató de animarme, alegando cuanto había mejorado mi figura; resaltó la holgura de mi ropa, por la bolsa que se hacían en mis piernas, lo ancho de mis blusas, nada de eso me ilusionaba.

En mi pensamiento, rondaba los horribles granitos en mi cara: mañana, tarde y noche; no podía usar maquillaje para ocultarlas de las miradas imprudentes. El sólo hecho de sentir mi rostro, devastado y envejecido, se llevó en un suspiro el alma mía, dejando pesadumbre y melancolía. 

Para colmo de males, fue la primera vez que miré una mujer de piel canela, con el rostro rojo en frente, nariz y mejillas; por supuesto, tuve miedo, el pánico consumió sin remordimiento mi espíritu.

Estaba tan abrumada por la picazón, deformación, enrojecimiento e inflamación. Ya estaba enloqueciendo; mi alegría desapareció en un dos por tres. Aquello estaba mermando mi existencia.

Había pasado un año de aquello y nada mejoraba, tocar mi rostro era doloroso, el mínimo rayo de sol encendía mis mejillas, como una plancha esperando alizar una camisa. 

En el trabajo, pocas personas se atrevieron a mencionar algún preparado casero para mi supuesto acné; cremas, brebajes, mascarillas, hasta algunas cosillas un poco indecentes. Creo que te lo podrás imaginar a lo que se refería la jerga masculina.

No faltaron candidatos que se ofrecían como donadores de la misma; tal vez a manera de broma para calmar mi evidente angustia; nunca lo enfrenté, pues no era de mi interés. Lo cierto, es que fue una época aterradora y desesperante, sobre todo deprimente.

Lo peor estaba por venir. ¡Ay Dios como sufrí!. Una época terrible de mi existencia.

La navidad vitoreó en el viento su llegada, no me preocupó ropa, regalo, ni fiesta; mi más ferviente anhelo se centró en encontrar la solución a mi problema, aquel acné me lastimaba cada vez que lo veía al espejo, aquello era una puñalada al alma.

Mi rostro experimentó cada cosa que me decían, agravando a cada minuto el estado de cara y la belleza que un fue envidia de muchas, se marchó en silenciosa, fue una triste despedida. 


Comentario de Autora: 

Decidí compartirles esta historia de mi vida por dos razones importante: 

En primer lugar para que vean que algo tan simple puede convertirse en algo irreparable si no lo atendemos a tiempo.

En segundo lugar mostrarles la importancia de los chequeos médicos , y que el miedo a los hospitales debe ser tomado en considerado, yo aprendí a la mala qué con la salud no se juega.

(Continuará...)

Dennoe Han.(D.N.)


Historias, poemas, reflexiones y algo más.



Mi fuente de Inspiración...

So Ji Sub... Él es mi fuente de Inspiración...

Aunque parezca mentira todo artista, tiene su fuente inspiradora, también conocido como (musa o muso). 


"Esa persona, objetos, lugares, emociones, recuerdos o experiencias cotidianas;  que despierta la creatividad infinita". 






Mi muso es un actor coreano, So Ji Sub. Él es muy carismático a pesar de su timidez, tal vez como yo, sé pregunten ¿Cómo alguien tímido llegó a ser un actor tan popular?. 

Yo tampoco lo entendí en su momento, pero su trayectoria demostró que se puede siendo muy profesional, disciplinado y dedicado; aunque no lo tengo cerca, mi corazón palpita y mis labios siempre dibujan una amplia sonrisa...

Su historia de vida me inspiró con tanta pasión que tomé muchos aspecto de ella para crear relatos reflexivos. Por supuesto, no es mi única inspiración, pero si una de las más prolificas. 

Incluso lo catalogue como "mi amor platónico". ¡Ja,ja no soy super fanática, pero me encantan sus series y películas!.

No obstante, le agradezco en la distancia cada alegría que me ofrece, el solo hecho de ver su retrato, aflora en mi ser mil emociones que aun no logro explicar. 

Mil ideas vuelan en mi cabeza y terminan plasmadas en mis creaciones.

Sí, así tanto lo disfruto, que incluso me dediqué a estudiar coreano para entenderlo mejor, ja, ja, ¿ Es una locura verdad?. 

Les comparto que sus series llegaron a mi vida en mi época mas terrible, desesperada y escabrosa; So Ji Sub llegó a convertirse en la fuente de inspiración que había perdido hacia muchos años. 

Tanto llenó mis días grises que el simple hecho de verlo actuar, borraba los pesares melancólicos y lluviosos bajo mis ojos. Poco a poco fui recobrando el deseo de escribir nuevamente.

El café de cada mañana traía consigo el sutil semblante de su mirada entristecida. Imaginaba su tímida y sonrojada sonrisa, hinchando sus pómulos tratando de disimular su soledad infinita, tan grande como la mía. Tal vez, esa fue la conexión que me hizo salir de mi umbral oscuro.

Incluso en mis más tonta ilusión imploro al Padre Celestial que en mi próxima vida, me permita encontrar una persona así de linda, con esos sentimientos tan nobles y esa humildad encantadora. 

Porque dicen por allí que "los amores creados más allá de este cielo" no podrán romperse o alejarse con tal facilidad, ya que son celestiales, hechos con la pureza más valiosa de todos los elementos, creando la combinación perfecta que conocemos como "Nuestro Complemento". 

Esos amores que afloran sonrisas, alegrías, dichas y placeres; esos que sólo existe en el perfecto acoplamiento. Sí, deseo un amor bonito, pero como en esta vida no llegó igual disfruto de mi muso que me llena de la creatividad absoluta para compartirles mis obras.

Aunque él no tenga la menor idea de mi existencia, ignorando que me arrancó de las fauces de mis penas, y que es mi abundante fuente de ideas. Mis sentires y añoranzas hacia su persona existen. 

Aún así, Dios lo premiará con una hermosa familia alejando la soledad de sus días, llenando de alegría sus días y envejeciendo en felicidad plena. Mi muso se lo merece por su calidad de persona: a pesar de todo lo que tiene, su humildad y sencillez prevalece.

Siento que para los amores destinados; bastará una simple mirada, el roce de sus manos, una sutil sonrisa o un corazón rebosante de ese palpitar descontrolado. 

Aún creo que esos amores hechos en el cielo pueden demostrar que a pesar de la distancia, ese breve instante introduce a uno en el mundo del otro...

Comentario de Autora:

Con mis letras quise reflejar que, aunque no conozcas personalmente a tu artista favorito, puede convertirse en fuente de inspiración. 

Inclusive, sea cual sea tu musa o muso puede llenar tus espacios de vacío, rescatarte en el momento que más lo necesitas y regresarte al buen camino que habías abandonado.


 Dennoe Han.(D.N.)


Historias, poemas, reflexiones y algo más...

Descuido Fatal ... Parte Final

Aquí termina la historia, de un descuido fatal que marco una vida para siempre.

Aunque aún padezco la enfermedad después de ser diagnosticada, aún me sentía terrible pero muchas cosas cambiaron en mi vida... 






Aquel fue mi gran momento de gloria. Ver abrirse la puerta hizo que mi corazón saltara a mi boca, la garganta estaba seca y los pies no querían sostener mi osamenta. 

Con timidez me acerqué a la silla; después de saludar con tristeza, mis lágrimas fueron contenidas por el nudo de mi garganta ante la sonrisa de aquel anciano. 

Bastó un vistazo del dermatólogo, una simple fracciones de segundo para que me diagnosticara con "rosácea", la enfermedad del rostro de mujeres de mediana edad, especialmente aquellas que en adolescencia o juventud jamás sufrieron acné. 

Yo era una de ellas, la ganadora del billete de lotería de las "uno en un millón". Los síntomas eran evidentes: enrojecimiento de (nariz, mejilla, frente, barbilla), ardor al tacto, engrosamiento por vasos capilares y un escozor aterrador.

—"No te preocupes, morena. Te garantizo que en cuatro días todo habrá desaparecido. Tendrás sanas y hermosas mejillas" —dijo el médico esbozando una sonrisa.

Mis oídos se ensordecieron. No podía ser cierto. Se necesitaría un milagro o mucho más tiempo. Llevaba con eso tanto tiempo y él ofrecía cuatro días. Mil cosas se activaron en mi pensamiento; mi lengua se enredaba entre emoción y miedo.

Sus palabras de aliento fueron la grata fuente de sosiego para mi angustia. Una ventana se abrió lentamente, trayendo un rayo de esperanza a la oscuridad que oprimía mi alma.

Tras un profundo suspiro, las palabras fluían con soltura de mi boca. Mis manos se abrieron y mi corazón se recuperaba a medida que avanzaba la conversación. 

En pocos minutos llenamos el historial médico. Una lupa del tamaño de mi cabeza se posó frente a mis mejillas mientras el dermatólogo examinaba mi tejido dañado en extremo. 

La vergüenza se apoderó de mi existencia; mi barriga, en su berrinche, reclamó su comida y odiosos sonidos acrecentaron mi pena.

—Afortunadamente, la infección es superficial. Si hubiese tomado el tejido interno, estarías en problemas —dijo con alivió evidente.

No hizo falta indagar. Rápidamente comprendí que se refería a tumores que con el tiempo podrían desencadenar algo peor. Respiré profundo y agradecí al Padre Celestial por su piedad y misericordia, por no tener aquellos aterradores indicios.

Con poca confianza en obtener resultados en cuatro días, decidí intentarlo. Di la oportunidad a antibióticos desconocidos. Sí, es cierto, abracé la esperanza de sanar; quería confiar en él, debía creer en su palabra. 

Aquella sería la única vez que lo intentaría. Conociendo mis debilidades, tuve claro que si fallaba, la depresión, terquedad y angustia blindarían mi encierro de por vida.

Sin pensarlo demasiado, caminé por doquier buscando la medicina. Revisé cuantas farmacias conocía. Mi estómago se quejaba cada vez con más fuerza, pero la poca voluntad que aún me quedaba no permitía abandonar la búsqueda. 

Estaba resuelta a no volver a casa hasta completar las medicinas requeridas.

El atardecer asomó su hermosura a lo lejos. Miré la hora en mi teléfono y tomé un taxi; pronto oscurecería. Mi madre estaba preocupada; era la cuarta llamada que recibía. 

Para una madre, la edad de sus hijos no importa cuando la preocupación es infinita. La mía era especial; tal vez por ser la única hija entre cinco hermanos, para ella a mis cuarenta seguía siendo su niña.

Temerosa de que mi estómago gruñera feroz pidiendo alimento, al menor movimiento interno apretaba mi barriga evitando que el conductor me viera. 

Respiré profundo al llegar a mi barrio y me dejé caer en el respaldo del asiento trasero. En escasos segundos estaría en la seguridad de mi hogar.

Esa misma noche, antes de instalarme con mi laptop para liberar la creatividad en mi escritura, apunté en mi calendario el inicio de la cuenta regresiva. Seguí las recomendaciones médicas al pie de la letra...

Han de creerlo o no: tanto mi familia como yo quedamos asombrados al segundo día. Mi rostro solo mostró marcas oscuras donde crecieron enormes y asquerosos granos purulentos.

¿Cómo ocultar mi sonrisa y mi felicidad infinita? El dolor se había ido, mi rostro no estaba inflamado. No me importaron las huellas de su existencia; mi rostro estaba libre de puntos rojos. 

Mi espíritu dejó atrás su condena. Por fin podría retomar la vida en el punto donde la había dejado, y las personas volverían a encontrar el camino a mis ojos en las conversaciones futuras.

Hoy, cinco años después de aquellos años de agonía, la vida me recuerda que "la rosácea" forma parte de mi existencia. Por lo tanto, es mi deber mantenerla bajo control para que no se vuelva severa. 

No obstante, en esta ocasión que ha vuelto inesperadamente a mi rostro, afortunadamente sé cómo afrontarla. Ya no me duele el alma, ya no tengo esos días oscuros, y aunque no se irá jamás ya no me afecta que miren mis mejillas y no mis ojos.

Tal vez mi enfermedad no sea terminal; sin embargo, le doy gracias a mi Padre Celestial por mostrar su misericordia de la que no soy digna, pero le estoy muy agradecida


Comentario de Autora:

Un consejo más, hagan todo lo posible para eliminar el estrés de sus días, con visitas a los amigos, salidas programadas en familia, no hagan como yo que me centro en mi trabajo y me olvide de lo demás.
Mi rosácea fue un grito explosivo de mi cuerpo buscando una escapatoria al "ESTRES" que no me saque de mi sistema, así que termine con mi rostro como un queso gruyere. 
La diversión sana y la relajación no está peleada con el diario vivir.


Dennoe Han. (D.N.).


Historias, poemas, reflexiones y algo más...


Descuido Fatal...Parte Dos

Cuándo el dolor se lleva por dentro, eres fuerte y aunque llores, hay que buscar soluciones... 

Esta historia en su primera parte la inicié con sabias palabras la salud debería ser lo más importante en los seres humanos...





Ciertamente, a raíz de un rostro que perdió su atractivo a causa de un mal desconocido, quedó vencido bello y colorido dejando a su paso un árido desierto corpulentos montículos, algunos de ellos abrazaban el terror en su interior, y al más leve roce se escapaba un río sangriento.


No fue fácil para mí reunirme con personas nuevamente; pero claro:, ¿Cómo hacerlo si todas ellas perdieron el norte  de mis ojos fijando su incómoda mirada sobre mis mejillas descuadradas qué gritaban no ser observadas?.


Las conversaciones para mí eran un suplicio, no importaba si le conocía de años, de meses, o pocos días; a fin de cuentas, ellos sentían curiosidad ante lo que me sucedió. 


Mi corazón lloraba a mares; de hecho, no recuerdo si aquel sabor amargo en mi boca fue literalmente sangre,  o quizás el dolor punzante de mi tristeza. Lo cierto es que desencadenó una depresión intensa.

A mediados de marzo del año entrante, llegó a mi vida una opción esperanzadora: un maravilloso hombre que sanó las reacciones alérgicas de mi adorada abuela. 


Aquella noticia me llenó de felicidad infinita; un salvavidas apareció cuando me daba por perdida. Obviamente, fui a comprobar lo que mi madre decía y al contemplar a mi viejita con su piel lisa, esbocé una sonrisa que jamás olvidaría. La prueba que necesitaba en mis ojos la tenía.


Esa misma semana, muy temprano salí de casa; ni el almuerzo miré. Lo que mi alma gritaba era sanar y recuperarme; ya estaba cansada y agobiada de vivir encerrada. 

No voy a negar estaba asustada, temerosa de ser regañada por el espantoso estado de mi rostro. A cada paciente que entraba, por inercia hundió mi cara en el libro que leía mientras esperaba.


Las horas se me se me hacían eternas. La paciente que estaba con el doctor, a mi parecer, se tardó en la eternidad; le dejé pasar sin protestar porque era una anciana. 

No obstante, era difícil lidiar con esperar que desespera. Llevábamos horas allí; la silla ardía de calor, las manos sudorosas cada cierto tiempo agarraban mis pantalones.


La sala de espera quedó pequeñas por la cantidad de pacientes que llegaban. Quede sorprendida de ver lo solicitado que era aquel médico; me di cuenta de lo tonto que fuí por mi desconfianza. De haber hecho caso la actuación de mi madre mucho dolor de sentimientos se hubiese evitado.


Sin embargo, la vida me debía esa lección. Por terquedad, falta de amor propio, irresponsabilidad o pereza el daño en el rostro ya no había creado.



Comentario de Autora:

Continuando con mi narrativa sobre lo que yo suponía era un vulgar "acné post-40", algo común que con tratamiento en algún momento se Samaria, pero resultó ser más complicado que eso. 

De todos esto lo más fuerte fue el terror psicológico de mi entorno, es una crónica muy personal que para mí fue brutal, para ser honesta esto fue una batalla con una enfermedad que no tiene cura pero si se controla.

(Vamos al desenlace final...)

 Dennoe Han (D.N.) 


Historias, cuentos, poemas, relatos.

Se dio a conocer de Golpe... Parte Final.

Un 4 de Febrero que hizo historia, llegó para levantar la esperanza de un pueblo y calmar la locura que se apoderaba de mi hermosa gente venezolana.

Tributo a un gran hombre que busco lo mejor para su patria, su pueblo y su bandera a la que tanto amaba, con el ideario de Bolívar como estandarte. Ultima parte de mi ensayo.


Tomadas de la galería Google

Ese 4 de febrero de 1992, un gran hombre llamado Hugo Rafael Chávez Frías, Teniente Coronel del Ejército encabezó la rebelión; tras escuchar el fuerte clamor de un pueblo vilipendiado por la clase burguesa, que trataban a los humildes peor que animales, la misma clase alta que permaneció indolente a la extracción de nuestro petróleo, mientras era vendido a precio de gallina flaca.  Aquel 4 de febrero... Sí, ese día del famoso

"Por Ahora"



Se convirtió en el despertar de un pueblo aletargado en sus propias adversidades: no obstante, aquel día surgió un destello de esperanza dentro de nuestros corazones, ese gran día inició la segunda lucha libertadora. 

Mientras el gobierno en curso le pedía al pueblo que repudiaran los eventos de insurrección, el pueblo bajaba de los cerros caraqueños para ovacionar a los rebeldes, dándole a gritos su apoyo y animándoles a continuar la lucha, agradeciendo la valentía de aquel hombre, de corazón noble que para evitar más derramamiento de sangre entre hermanos llamó a la rendición; así de humanista era nuestro amando comandante supremo.




A pesar del toque de queda, el pueblo entusiasta, jubiloso y emocionado, he de contarme en ello, asistimos religiosamente durante muchos días a los alrededores del Cuartel san Carlos; era la muestra de apoyo a esos valientes hombres que desearon en sus corazones un mejor país para los venezolanos. 


Ese 4 de febrero fue tan maravilloso, que no hubo un día sin Chávez en nuestros labios, a partir de ese instante aquel hombre representó el anhelo de una nueva Venezuela; entre consignas y lágrimas le brindamos fortaleza a los valientes tras los muros de aquella cárcel militar. 

Aun se me eriza la piel, al recordar escenas memorables de un pueblo enardecido de emoción con solo ver a Hugo Chávez sacar sus manos a través de la minúscula ventanilla de su recinto carcelario, para saludar a ese pueblo que estaba allí acompañándole en la distancia. 

Tras dos años de encierro, con el nuevo gobierno fue otorgado a todos los insurrectos el tan esperado indulto, ese día los alrededores de la cárcel de Yare se quedó pequeño para la cantidad de personas que esperaban ansiosas para ver, hablar o abrazar al valiente líder de la rebelión de 1992.

Ese 26 de marzo de 1994, comenzó la vida política de Chávez, desde el norte al sur, del este al oeste, en cada rincón de nuestra basta Venezuela, el comandante Hugo Rafael Chávez Frías fue conocido entre grandes y chicos, como el futuro presidente de nuestro país; no hubo ciudad, pueblo o caserío de nuestra nación, donde no fuese recibido por una gran multitud, aquel hombre humilde de carácter y grande en valentía, se ganó el corazón de su pueblo mucho antes de las elecciones. 




Aquel heroico hecho del 4 de febrero de 1992, se clavó en la historia de la nación, dando inicio a nuestra preciada revolución. Hoy día sigo amando a ese hombre maravilloso, que elevó la calidad de vida de los más humildes, los mal conocidos como:  patas en el suelo, los pobres, los negros e indios hediondos (como nos catalogaba la clase alta venezolana), ese maravilloso estratega que gobernó por y para su pueblo, que un día juró dar hasta la vida por su patria; un hombre de corazón hermoso que fue odiados por algunos, pero amado por millones, no solo en Venezuela o Latino américa, sino a nivel mundial.

Hoy día lo extrañamos tanto, lo añoramos y lo amamos, pero sepan todos que Hugo Chávez no se ha ido del todo; él quedó prendido en nuestros corazones, en las ideas revolucionarias, en las obras de nuestra nación, en convenios bilaterales, en misiones; en los ojos de los ancianos, hombres y mujeres, jóvenes y niños que cada día lo llevamos en nuestros labios, para recordarlo, agradecerle y soñarte ...


Comentario de Autora:


En memoria de ese gran hombre llamado Hugo Rafael Chávez Frías 28 de Julio de 1954 - 05 de marzo del 2013.




Dennoe Han. (D.N.).

Historias, cuentos, poemas, relatos.

Se dio a conocer de Golpe... Primera parte

En tiempos de desorden social, desesperación de un pueblo y la privatización de todos los servicios...

Mi punto de vista de los acontecimientos del 4 de febrero de 1992 en Venezuela... escrito en dos partes para mejor comprensión. 


Tomada de Google

I. El Ciclo de la Historia

​Haciendo un poco de historia, para el año 1807, Simón Bolívar regresó al país encontrando una ciudad sumida en un ambiente de “Gran agitación social y política”, gobernada por una despiadada oligarquía española. Bolívar, indignado al ver al pueblo oprimido, se convenció de que la emancipación era la única vía. 

En 1808 inició la planificación estratégica de las batallas que, a la postre, nos harían libres.

​Dicen que la historia es cíclica y me tocó comprobarlo. Para el año 1989, se dio en nuestra amada Venezuela el estallido social conocido como "El Caracazo". 

La crisis económica, las medidas neoliberales y la corrupción generaron días de disturbios y una inestabilidad que dejó centenares de vidas perdidas.

​Estas circunstancias propiciaron la rebelión cívico-militar de 1992. Bajo el ideario bolivariano, surgió desde las filas del Ejército el Movimiento Bolivariano Revolucionario-200. 

Era el clamor de los cansados del bipartidismo del "Pacto de Punto Fijo", que sumergió al pueblo en la miseria mientras favorecía intereses extranjeros.


Tomada de Google


II. El Encuentro con la Esperanza.

Todos los encuentros en la vida surgen de manera distinta; a veces son repentinos, inesperados. ¡Ahí, mi Dios! Y ni hablar de la duración del encuentro, en su mayoría es efímeros, porque en un abrir y cerrar de ojos se esfuma en el viento. 

 Sí, una mezcla de todo ello fue el momento, cuando conocí aquel hombre que llenó mi alma de esperanza. 

Un hombre gallardo y de corazón noble, que no temió abrazar al obrero sudado, al campesino o besar el rostro sucio de un niño inocente. 

Ese estratega que llegó a nosotros el 4 de febrero de 1992: mi eterno comandante Hugo Rafael Chávez Frías.

Recuerdo despertar muy temprano aquella mañana. No había lluvia en los techos de La Vega, pero el sonar de los aviones surcando el cielo dejaba una espesa estela de humo. 

Yo apenas tenía 21 años cuando la ciudad amaneció de golpe. Luis se levantó presuroso al escuchar el estruendo:

—¡Dios bendito, es un golpe de Estado! —gritó brincando de emoción—. Prende la televisión, mujer, que al fin se levantó un valiente para arreglar esta vaina.

Yo estaba fascinada; era mi primera vez presenciando un evento de tal magnitud.

El ronroneo de las motocicletas se apoderó del callejón del barrio El Carmen, bajando del cerro hacia Miraflores. Algunos festejaban, otros lloraban, pero lo más impresionante fue escuchar de labios del líder aquel “Por ahora”...



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Tomada de Google


III. La Semilla del Cambio

A pesar de la pesadumbre de esas cortas palabras, se sembró en el corazón del pueblo la semilla de que una nueva Venezuela nacería. 

El decreto de emergencia nacional, el pueblo entusiasta, jubiloso y emocionado, bajó del cerro al encuentro de los valientes, dándoles fortaleza entre consignas y lágrimas.

Desde aquel día, decenas de personas se postraron en las cercanías del Cuartel San Carlos, donde sobraban los cánticos y vítores para aquellos jóvenes que deseaban liberar a un pueblo oprimido. 

Ese acto heroico se clavó en la historia, dando inicio a lo que hoy conocemos como nuestra revolución.

Tomada de Google




Comentario de Autora:

A estas alturas no me importa si me tachan de cualquier cosa, soy revolucionaria, y viví en carne propia los cambios a favor de un pueblo hermoso que ofrece su manos y amistad al forastero que toma nuestra nación como su segundo hogar.


 Dennoe Han. (D.N.).


Historias, poemas, reflexiones y algo más...

22 de noviembre de 2018

A ti matriarca de mi vida.

El origen de una familia tan hermosa como muchas donde se tiene una matriarca llena de bondad y amor desinteresado para dar...

Para la  mujer como pocas, llena de ternura para propios y extraños, esa persona especial que nos regala una sonrisa y nos llena de alegría y felicidad donde "una bendición" es el mas sublime amor...





Tal día como hoy, hace 96 años nació la mujer hermosa que se convirtió en una matriarca ejemplar, una mestiza de piel pero con el corazón más grande que Dios me ha permitido conocer, amar, sentir, besas y compartir muchos abrazos cálidos. 

No tuvo la escolaridad de una escuela, si acaso alcanzo un tercer grado de primaria; sin embargo, con las pocas letras que aprendió, se convirtió de a poco en toda una intelectual, desde la historia de mi patria, política, economía, inclusive las novelas románticas, de leyendas y cuentos, el habito de la lectura en sus noches calidas y frías. 

La mejor en las matemáticas comerciales, cada compra tenia un cambio perfecto, todo ello lo aprendió mientras criaba once hijos, entre el conuco y la casa, tendiendo casabe, arepas de maíz pilao, cachapas, las tradicionales hallacas decembrinas, con la euforia de ver reunida a su gran familia.






Esta grandiosa mujer que al desprenderse de sus hijos ya adultos para formar sus propias familias, veía en cada conductor varado en la carretera frente a su casa un hijo en problemas, aun sin conocerlo y con la bondad de su alma que la caracteriza, le ofrecía un pocillo de guarapo recién colado, y porque no una arepita con mantequilla cuando al amanecer, antes de barrer el patio veía a los camioneros arreglar su gandola. 

Aquellos que un día que fueron extraños con el tiempo se convirtieron en esos hijos putativos que al pasar por aquel lugar, con un claxonazo le decían que no la olvidaban, sin dejar pasar la ocasión de darle cualquier obsequio que con cariño desde lejos le traían. 


Aun en la escasez se las arreglaba para compartir lo poco que tenia, aun hoy día lo sigue haciendo, pido a nuestro padre celestial para que la siga manteniendo llena de salud, hoy que algunos de sus nietos estamos lejos por diversas razones, rogamos al todopoderoso que la mantenga sana para darle de nuevo ese fuerte abrazo y recibir esa bendición que nos llena de alegría.   






Mamá Rosa, te lo dije cuando estuve a tu lado y te lo recuerdo en la distancia, te ame, te amo y te amaré aún después de la muerte; gracias al padre celestial por darme la dicha de nacer entre tus raíces, gracias por la madre que me has dado, gracias por tus bendiciones y tu amor que deseo seguir recibiendo... 

Mama Rosa mantente saludable, alegre y bendecida porque tu gran familia aun te necesita a su lado, para seguir celebrando la vida, las navidades, las semana santa y cada día de tu existencia. 

Dios te bendiga viejita linda hoy, mañana y siempre,  eres la luz que ilumina la familia Pérez Guevara, eres la pieza fundamental y la fuente de alegría y unidad en nuestra gran familia....



Te quiero mucho mi vieja y extraño no estar a tu lado abrazándote.

Dennoe Han (D.N.).



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