Translate

Visitas

MIS HISTORIAS Y LAS TUYAS.

27 de marzo de 2026

Descuido Fatal...Parte Dos

Cuándo el dolor se lleva por dentro, eres fuerte y aunque llores, hay que buscar soluciones... 

Esta historia en su primera parte la inicié con sabias palabras la salud debería ser lo más importante en los seres humanos...





Ciertamente, a raíz de un rostro que perdió su atractivo a causa de un mal desconocido, quedó vencido bello y colorido dejando a su paso un árido desierto corpulentos montículos, algunos de ellos abrazaban el terror en su interior, y al más leve roce se escapaba un río sangriento.


No fue fácil para mí reunirme con personas nuevamente; pero claro:, ¿Cómo hacerlo si todas ellas perdieron el norte  de mis ojos fijando su incómoda mirada sobre mis mejillas descuadradas qué gritaban no ser observadas?.


Las conversaciones para mí eran un suplicio, no importaba si le conocía de años, de meses, o pocos días; a fin de cuentas, ellos sentían curiosidad ante lo que me sucedió. 


Mi corazón lloraba a mares; de hecho, no recuerdo si aquel sabor amargo en mi boca fue literalmente sangre,  o quizás el dolor punzante de mi tristeza. Lo cierto es que desencadenó una depresión intensa.

A mediados de marzo del año entrante, llegó a mi vida una opción esperanzadora: un maravilloso hombre que sanó las reacciones alérgicas de mi adorada abuela. 


Aquella noticia me llenó de felicidad infinita; un salvavidas apareció cuando me daba por perdida. Obviamente, fui a comprobar lo que mi madre decía y al contemplar a mi viejita con su piel lisa, esbocé una sonrisa que jamás olvidaría. La prueba que necesitaba en mis ojos la tenía.


Esa misma semana, muy temprano salí de casa; ni el almuerzo miré. Lo que mi alma gritaba era sanar y recuperarme; ya estaba cansada y agobiada de vivir encerrada. 

No voy a negar estaba asustada, temerosa de ser regañada por el espantoso estado de mi rostro. A cada paciente que entraba, por inercia hundió mi cara en el libro que leía mientras esperaba.


Las horas se me se me hacían eternas. La paciente que estaba con el doctor, a mi parecer, se tardó en la eternidad; le dejé pasar sin protestar porque era una anciana. 

No obstante, era difícil lidiar con esperar que desespera. Llevábamos horas allí; la silla ardía de calor, las manos sudorosas cada cierto tiempo agarraban mis pantalones.


La sala de espera quedó pequeñas por la cantidad de pacientes que llegaban. Quede sorprendida de ver lo solicitado que era aquel médico; me di cuenta de lo tonto que fuí por mi desconfianza. De haber hecho caso la actuación de mi madre mucho dolor de sentimientos se hubiese evitado.


Sin embargo, la vida me debía esa lección. Por terquedad, falta de amor propio, irresponsabilidad o pereza el daño en el rostro ya no había creado.



Comentario de Autora:

Continuando con mi narrativa sobre lo que yo suponía era un vulgar "acné post-40", algo común que con tratamiento en algún momento se Samaria, pero resultó ser más complicado que eso. 

De todos esto lo más fuerte fue el terror psicológico de mi entorno, es una crónica muy personal que para mí fue brutal, para ser honesta esto fue una batalla con una enfermedad que no tiene cura pero si se controla.

(Vamos al desenlace final...)

 Dennoe Han (D.N.) 


Historias, cuentos, poemas, relatos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Bienvenido a mi Blog, Espero lo disfrutes tanto como yo....
Gracias por tu visita... Agradezco tu comentario.

CÓDIGO CEREZO...

Creando historias

¡BIENVENID@S A:  "MIS HISTORIAS Y LAS TUYAS"!   De antes a ahora: un espacio que vuelve con más corazón   ✨ LO DE ANTES   Sean c...

Mis historias y las Tuyas...